miércoles, 28 de abril de 2010

“¡No me digas ABUELA!, dime Abuelita.”


Mi abuela paterna murió diciéndonos: “¡No me digas ABUELA!, dime Abuelita.” Ella decía que Abuela sonaba a vieja, y ella no era ninguna vieja.

Mi abuela era un personaje. Una mujer que se hacía notar. Una de esas mujeres llena de vida y energía que lograba cambiar las energías de lo que la rodeaba y quienes la rodeaban. Una de esas almas de la fiesta, que aunque estuviera sentada algún comentario hacia para animar la cosa. Mi abuela era un toro humano en fuerza y energía.

Sus sobrinos y sobrinas la llamaban la “tía carajo”. Supongo que era porque, aunque mi abuela era súper educada, en su coloquio familiar nos trataba a todos de “carajo” en “carajo”.

Recuerdo un 31 de Diciembre en Aruba, en un casino, donde entre los abrazos y felicitaciones de feliz año se escuchaban los “¡Ay! Feliz ¡Ay!”. Mi abuela, que no hablaba ingles y mucho menos papiamento, se divertía con una aguja puyando nalga tras nalga de los croupier, familia y otros sin distinción. Todavía estamos esperando a ver qué enfermedades nos trasmitió la fulana aguja.

Mi abuela le encantaba el juego, no era su vicio sino su pasatiempo. Lo bueno de mi abuela es que tenía suerte. Una vez la fui a buscar en un Casino en Aruba, tipo Cenicienta, a golpe de medio noche. La encontré en una mesa de Caribbean Poker, ganando por supuesto. Después de esperar a que terminara de jugar (1 a 2 horas aprox.), se levanto de la mesa a regañadientes, como si su nieto la estuviera apurando. A dos pasos de la salida decidió invertir las últimas dos monedas, 25 centavos de dólar, en una maquina donde supuestamente llevaban dos gringos jugando toda la noche sin ganar nada y se acababan de parar. “Esa debe estar a punto de dar, seguro ganamos” me dijo. Mete una moneda, mete la otra, hala la palanca y … ¡TOMBOLA!. No recuerdo si fue 7 7 7 o BANG BANG BANG, lo que sé es que gano lo suficiente para recobrar todo lo que había perdido, y perdería en el viaje. Nunca fue de grandes aciertos millonarios, pero entre ganadas y pérdidas se mantenía en esa fina línea entre el perdedor y el ganador.

Hoy mi abuela seria bisabuela, me la puedo imaginar orgullosa y repitiendo constantemente frases como: “¿… y ese quien es?…”, “…mi nieto, ¿nooo?”. Eso porque mi abuela en sus últimos días había perdido un poco su memoria reciente. Como se le hubiera hinchado el pecho de orgullo al saber que tiene un bisnieto.
Una conversación con mi abuela, en estos últimos años, era como jugar “¿quieres que te cuente el cuento del gallo pelón?” con los recuerdos del pasado. Cuando ya pensabas que estabas cerrando un punto, volvía a arrancar de cero la conversación como si nunca hubiera ocurrido.

Mi abuela llamaba a mi novia (ahora mi esposa) al trabajo para pedirle que le comprara los tintes para el cabello. Lo importante es que mi abuela y mi novia se habían visto, para ese entonces en una o tal vez dos ocasiones. Una trabajaba en Caracas y la otra vivía en Valencia.

Por divertirse o porque nunca se aprendía los nombres, mi abuela le ponía sobrenombres a casi todo el mundo. Clementina se convirtió en Catalina e Isabela en Marbella. De los que no se sabía los nombres se los inventaba. Con los años el problema se agravo, para llamarme a mi primero llamaba (por sobrenombre) a mi primo, luego a mi papa, luego a mi abuelo hasta que desesperada exclamaba “ ¡Es contigo carajo!… ¿Cómo es que te llamas tu?”

Mi abuela conservaba una foto, de esas en color sepia, del año del cutuplum. Una de esas fotos en las cuales sale toda una promoción. Esta foto era de ella y sus compañeras o amigas, eran como veinte o treinta. Lo curioso de la foto es que sobre algunas de las cabezas de las amigas, mi abuela había colocado y seguiría colocando cruces. “Esas son las que ya se fueron… cada vez somos menos las que quedamos hijo” me dijo. Esa foto, sobre su peinadora, era un reloj del tiempo que sin hacer tic-tac pesaba sobre la mente de mi pobre abuela.

Mi abuela, era del tipo de abuelas que entraba a los bancos y se comía las colas. Mi abuela voto por Chavez solo por llevarle la contraria a la familia. Mi abuela se escondía el dinero envuelto en un pañuelo en el sostén izquierdo. Mi abuela llamaba a los senos “las margaritas”, y le decía a sus sobrinas y nietas que andaban escotadas: “…tapate esas margaritas mija, te vas a refriar…”. Mi abuela nunca tenía hambre, pero siempre se comía todo. Mi abuela era sorda a conveniencia. Mi abuela nunca salía de su cuarto sin pintarse los labios y ponerse colorete. Mi abuela era de salidas inesperadas y una mente veloz a la que no se le escapaba nada. Mi abuela era una conversadora, picara y tenía la chispa de la viveza venezolana.
Pero ella realmente no era mi abuela, ella era mi abuelita… una mujer que nunca dejo de ser niña y a quien extraño profundamente.

P.S.: Hace poco leí un post de de Manuela Zárate, en Ayúdame Freud, llamado ¡No soy una Señora!. Este post me hizo recordar esa frase tan constante de la madre de mi padre sobre como debíamos referirnos a ella: “ ¡No me digas ABUELA!, dime Abuelita.”
http://manuelazarate.blogspot.com/2010/04/no-soy-una-senora.html

lunes, 26 de abril de 2010

“… ese no es tu amigo, ese lo que te quiere es zampar…”


La gente siempre me mira mal cuando les digo que la amistad (en el sentido más puro de la amistad) entre los hombres y las mujeres es un mito. Inmediatamente me dicen “…pero yo si tengo amigo(a)s!”

Una vez escuche en la radio a alguien hablando sobre este tema y decía que los hombres somos incapaces de ser amigos con una mujer. “Sencillamente existen hombres más rápidos o más lentos. Los rápidos son buenos en el ataque frontal y la conquista. Los lentos utilizan la amistad como su forma de conquista.” Yo añadiría a este punto que no son solo los hombres quienes son rápidos o lentos hay muchas mujeres que también aplican esta técnica especialmente la técnica lenta.

Tal vez la razón es que utilizamos la palabra amistad en exceso y no cuidamos bien sobre que personas ponemos tal adjetivo. Es común ver que al entrar en un nuevo trabajo, las personas se expresen sobre sus compañeros de trabajo así: “…mis amigos del trabajo…”. Nombrando amigo(a) a unas personas que recién conocen y sobre las cuales no saben casi nada. Lo curioso es que una vez que se cambia de trabajo estos “amigos del trabajo” en su mayoría desaparecen es raro cuando queda alguno que perdura en el tiempo y cuando alguno perdura normalmente no es del sexo opuesto. Esto ocurre igual para los amigos de la universidad, los amigos del club, los amigos, del yoga, etc… De esto solo excluyo, en algunos casos, a los amigos del colegio o la primaria. Con los amigos del colegio ocurre algo similar a los hermanos y las hermanas. Los conoces desde que tenías 4, y aunque también quieras tener algo más que amistad, hay algo que moralmente te frena y hace que la relación y el cariño perdure sin importar el tiempo sin verse o la distancia geográfica que los separe.

Lo que sí es cierto es que en cualquier “amistad” entre hombre y mujeres siempre hace falta algo de ingenuidad de ambas partes o al menos dárselas de ingenuo. Ingenuidad para no darse cuenta que existe un interés por alguna de las dos partes, o por ambas, para que esa amistad exista. Una tensión, sexual o de otro tipo, que inconscientemente te lleva a estar con esa persona y es lo que hace que la pases tan bien con él o con ella (según sea el caso).
Cuantas veces han escuchado estas frases:

“… No me interesa si es tu amiga(o), o ella (el) o yo…” Esta frase, o cualquiera de sus variantes, son de la pareja, que no es tan ingenua, y se da cuenta que el supuesto amigo o amiga quiere algo más que una amistad.

“… es que yo te quiero, pero como un amigo(a)…” Si de una pareja de “amigos” uno de los dos tiene que pronunciar estas palabras quiere decir que el otro ya no es solo un “amigo(a)” en el sentido puro de la palabra.

“… No quiero arruinar la amistad que tenemos…” Normalmente cuando se llega al punto de decir estas palabras ¡ya todo se fue al carajo!

“… Estoy confundido, es que creo que la quiero más que como una amiga…” Cuando uno de los dos “amigos” se le acaba la ingenuidad normalmente dice estar confundido. Por todas estas razones les digo que disfruten en grande a sus “amigos o amigas”, porque en el momento que uno de los dos de el siguiente paso (o se confunda) ahí se pone todo color de hormiga, y o corres o te encaramas.

Les exhorto a que aprendamos a usar las palabras compañeros, colegas, conocidos, enamorado(a) y a llamar amigos a los que en verdad se lo merecen. A una compañera de trabajo que tenia recuerdo haberle dicho una vez: “… ese no es tu amigo, ese lo que te quiere es zampar…” efectivamente al tiempo estaban zampando.

A cualquier “amistad” que exista allá afuera y sea una excepción a la regla, los felicito: son la excepción que confirma la regla.

Se los dice alguien que está casado, y felizmente enamorado, con su mejor amiga del campamento.

sábado, 24 de abril de 2010

La Antenita y la Revolucion.


Hoy entrando a Caracas, pase por uno de esas áreas invadidas y tome la foto que ven arriba. Un Ranchito Power casual, parecido a millones de otros de los barrios de la ciudad. Nuestro presidente predica constantemente el socialismo, el comunismo y la igualdad social. Pareciera que por cada palabra que dice el presidente una decena de estos ranchitos aparecen de la nada creando así la mayor epidemia conocida en la historia del país. Tal vez la idea del presidente es crear una igualdad en la cual todos seamos pobres o desempleados viviendo en ranchitos como este, en vez de fomentar un pueblo educado, trabajador y pudiente que se merezca una vivienda un poco más segura y digna que este ranchito. Lo que yo realmente no entiendo es cómo ese 80% de la población sigue comprando ese discurso que pareciera tener un solo efecto devastador, hundir al país en la más grande de las pobrezas.

Si observan la foto verán que ese Ranchito Power tiene su antena de DIRECTV instalada. Eso es más de lo que yo tengo en mi Rancho Power. Esa antenita para mi quiere decir muchas cosas, empezando por que los habitantes de este hogar tienen la intención de mejorar su calidad de vida o su estatus social. Díganme sino que otra razón pueden tener para querer ver televisión por cable. Otra cosa interesante es que si decidieron colocar esta antena, no están satisfechos con los canales de señal abierta. Sera que entonces TVES, VTV, ANTV, TELEVEN y VENEVISION no son lo suficientemente entretenidos. También es posible que hayan decidido aprender ingles, saben por eso de ser más “curtos” pero si es así: ¿para qué quieren ellos aprender ese idioma imperialista?

¿Sera posible entonces que los habitantes de esta fortaleza naranja quieran tener más? Según lo que entiendo de la filosofía revolucionaria el “querer más” debería ser hasta ilegal además de contrarrevolucionario. Es posible que entonces que dentro de esta humilde morada también tengan una computadora (arma imperialista utilizada para infectar de internet subversiva y magnicida a la población) o quién sabe si tengan reproductor de DVD (equipo imperialista utilizado para difundir las mentiras del imperio en alta definición).

Venezuela es uno de los países donde hasta el mas pelao tiene celular, y toma whiskey (así sea VAT 69, pero se toma su whiskey). Al venezolano le gusta vivir bien, darse sus gustos, e incluyo a todos desde el barrendero hasta el ejecutivo. El venezolano le gusta estar a la moda, vestirse bien, consentirse. Consentirse también debería ser ilegal según los ideales de la revolución.

El socialismo-comunismo de nuestro presidente, a mi parecer no cuadra con el venezolano. El concepto de esta revolución es igual a una aplanadora que pasa por una calle con huecos y lomas. Deja todo parejito pero al nivel más bajo. Aquí lo que se está tratando es de nivelarnos a todos pero en la pobreza.

Por eso yo creo que ESTEBAN está equivocado. Venezuela es un niño que ya estaba malcriado cuando el llego. Ahora el pretende quitarle al niño los juguetes con la excusa de que tiene que compartir, y papa estado va a repartir los juguetes para que todos tengan uno. ¿Ustedes creen que ese niño se va a quedar tranquilo sin llorar? Paséense por su ciudad y díganme cuantos Ranchitos Power ven por ahí con su antenita.

¿Usted va a dejar que le quiten su antena de DIRECTV?.... Yo no.

miércoles, 21 de abril de 2010

Una vision del Universo


Esta página ( http://uploads.ungrounded.net/525000/525347_scale_of_universe_ng.swf ) les pondrá las cosas en perspectiva sobre que tan insignificantes somos en el universo. Pero no se preocupen hay cosas más insignificantes que nosotros. No dejen de entrar al link y darle a PLAY! Luego deslizen la barra de izquierda a derecha y disfruten el viaje.

80's


Vean a cuantos personajes reconocen, luego multiplíquenlo por 2, divídanlo entre el numero de personajes que no reconocen, saquen la cedula tírenla al suelo y lloren porque los 80 ya quedaron dos décadas atrás.

http://quecarajo.com/1906/la-decada-del-80-resumida-en-una-caricatura/

Vi la luz blanca... pero en la ducha!

El Miércoles pasado comencé el día con una explosión en el Rancho Power. Me estaba duchando a las 5:30am cuando oigo “¡PAM!” sobre mi cabeza y veo una luz blanca resplandece en la pared de la ducha. ¡Salte inmediatamente fuera de la ducha! La famosa DUCHA CORONA se había quemado y estaba echando humo blanco… Hasta aquí llego el agua caliente… Solo Dios sabe si estuve cerca o no de morir electrocutado.
Como tuve que comprar otra Ducha Corona, y quería verificar que mi instalación estuviera correcta, comencé a buscar en internet si alguna vez alguien había sido electrocutado por una duchita de estas. Para mi tranquilidad nadie ha muerto a causa de las duchas coronas o al menos no ha sido uploaded aun. Pero si conseguí un artículo muy curioso para todos nosotros adictos al internet. Vean:
http://quecarajo.com/469/adolescente-muere-por-usar-tweeter-en-la-banera/

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Si te gusta... ¡comparte!